|
Uno de los grandes investigadores de la Transcomunicación Instrumental - TCI, padre François Brune, terminando su libro Línea Directa del Mas Allá, afirma: “Estoy verdaderamente convencido de que, col la TCI, disponemos de nuevos medios, fantásticos, que nos garantizan nuestra supervivencia después de la muerte.”
De comienzo, eran barullos, señales acústicas, trechos de frases. Después, eran voces de personas fallecidas, que hablaban con el y respondían preguntas. Las conversaciones eran cortas y a veces sin sentido. Jürgenson pasó entonces a realizar las más diversas experimentaciones y pesquisas hasta convencerse de que eran así mismo espíritus que estaban comunicándose. Fue cuando decidió presentar sus trabajos a científicos, técnicos en informática, parapsicólogos y periodistas. En 1964 publicó su primer libro Les voix de l’Univers. Ese fue apenas el primer paso en las pesquisas de TCI - Transcomunicación Instrumental. En Europa y en los Estados Unidos, científicos y estudiosos pasaron a desarrollar pesquisas, construir aparatos y utilizar técnicas que fueran ampliando las posibilidades de comunicación, que hoy acontecen a través de computadores, radio, fax, teléfono y con sonido e imagen por aparatos de tv. En 1980, en cuanto ocurrían los funerales de Jürgenson, en una ciudad a 700 km. de distancia, un transcomunicador recibió orden mental para prender la tv, sintonizarla en un canal inexistente y prepararse para fotografiar. Después de varios minutos de espera, repentinamente surgió una claridad en el canto de la tela y al poco tiempo se fue formando la imagen de Jürgenson. Las fotos de esa impresionante secuencia fueron publicadas en el periódico Hoja Espirita, conjuntamente con el relato, por el conocido científico brasileño, fallecido recientemente, Dr. Ernane Guimarães Andrade.
En 1987 conoció en Luxemburgo, una pareja de investigadores de TCI, Jules y Maggy Harsch-Fischbac, que conseguían contacto con los espíritus (voz e imagen), a través de aparatos electrónicos. El padre Brune, entonces, delante de las evidencias que fue encontrando, se decidió también a pesquisar ese fenómeno, en un largo abanico de investigación, analizando todas las posibilidades, desde manifestaciones del inconsciente (colectivo o individual), fraudes, hasta interferencia de emisoras de radio o televisión y acabó concluyendo (como los demás investigadores), se trata realmente de “muertos” o espíritus. Y estos ayudaban, emitiendo frases compuestas por diversas lenguas, para aseverar que no se trataba de emisoras de radio de la Tierra, como esta, dirigida a los investigadores presentes: "Tacha, Raudive. Tev de Gratulation Konci! Pekainis. Tev nav ko eilt, Konsta". Esa frase contiene una mezcla de sueco, ingles, un dialecto de Letonia y alemán y significa: -" Gracias Raudive. Parabienes para usted Konst. Usted precisa agarrarse". Mas la comunicación entre dimensiones diferentes por la TCI no es tan simple como parece. Más allá de muchas otras, hay dificultades relacionadas a la frecuencia y por lo que los espíritus dicen, a una diferencia en el propio flujo del tiempo. En ciertos tipos de TCI ellos elaboran las voces utilizando los ruidos del ambiente, o mejor dicho, dan forma audible en la dimensión material a las propias voces y para eso, hay necesidad de mucha preparación. El padre Brune, hablando sobre una sesión de TCI en Luxemburgo, dice: “Jules sintonizara el radio entre dos emisoras, de lo que oíamos apenas un chillido. Maggy llamaba, alternadamente, en francés y en alemán una serie de interlocutores (espíritus que habitualmente se comunicaban con ellos). Poco a poco, sobre el ruido que servia de fondo, otros sonidos comenzaban a hacerse oír, inicialmente poco distintos. La frase ya había comenzado. El inicio era incomprensible. Mas repentinamente, la voz sonó de forma clara: “... un substrato inmaterial, o cualquiera que sea el nombre que le den, “principio. Alma, espíritu”, una parcela de eternidad escapa de la destrucción. La infelicidad, hoy, es que las personas tienen miedo a la muerte.” El texto íntegro, así como también todo el desarrollo de las pesquisas del Padre Brune, se encuentran en su libro, Línea Directa del Mas Allá. En 1994, en Fortaleza-Ceará-Brasil, el padre Brune, sirviéndose de un pequeño grabador, reprodujo ese texto y varios otros para el gran auditorio que acudiera a la conferencia. La voz del espíritu, hablando en francés, estaba perfectamente audible y ahí, en aquel momento, con aquellas palabras venidas del más allá, presentadas por un sacerdote cargado de títulos y altamente respetado en el seno de su Iglesia, se afirmaba la convicción de que somos viajeros de la eternidad, que la vida no muere y que nuestros entes más queridos que partieron hacia el “gran viaje” no se extinguieron, más están vivos en otras dimensiones de la vida y hasta pueden comunicarse con nosotros. Y el simpático sacerdote, después de haber hablado de las maravillas del mundo espiritual en sus dimensiones superiores, narradas por los espíritus, concluyó, preguntando con aire juguetón: “¿que estamos esperando nosotros para morir?” En el libro Línea Directa del Más Allá, el padre Brune detalla un hecho pionero de a TCI, envolviendo directamente a la Iglesia. Cuenta que el primer caso de voz gravada fue obtenido en Milán, en el laboratorio de física experimental de la Universidad Católica, cuando el padre Agostino Gemelli, físico de renombre y fundador de la Universidad, entonces Presidente de la Academia Pontificia, realizaba experimentos conjuntamente con el padre Pellegrino Ernetti. El padre Gemelli oyó la voz de su propio padre gravada en casete de película, Haciendo comentario sobre una observación que el hiciera al padre Ernetti. Ambos llevaron el hecho y la grabación al conocimiento del Papa Pío XII, que los habría tranquilizado, al considerar que ese fenómeno es del dominio de la ciencia, estimulándolos a proseguir, diciendo que ese hecho “podrá, talvez, marcar el inicio de un nuevo estudio científico que vendrá a confirmar la fe en el más allá”. Mas no es fácil encaminar a los vivos, hacia la realidad de la vida espiritual, dice Brune. Y recordamos como la propia Iglesia mantiene al respecto de fenómenos insólitos ocurridos en su seno, un silencio sepulcral. Las pesquisas sobre Transcomunición Instrumental – TCI han despertado la atención de varios medios científicos y gran parte de los que las realizan en condiciones de laboratorio, son del área de la Física, Ingeniería Electrónica y especialistas en Procesamiento de Señales, con soporte de la Matemática. También hay núcleos de TCI que se ocupan en atender pedidos, principalmente de madres que perdieron a sus hijos y buscan desesperadamente contacto con ellos. Es verdad que en todos los terrenos siempre hay defraudadores y puede haber engaños, mas cuando muchos investigadores serios se ocupan en investigar un hecho, afirmando su veracidad, y cuando el nos toca con los dedos de la esperanza... Sólo nos cabe decir: “Gracias a Dios”!
Ese proyecto cuenta hoy con más de 1.000 experimentadores y conforme afirman, los resultados obtenidos en audio, aquí, representan uno de los mejores del mundo, habiendo llegado a la recepción de diálogos largos y de alta calidad, sorprendiendo a todos, a comenzar por los científicos que participaron de los estudios, viniendo a desaguar en revelaciones inesperadas. Sonia es fundadora de la Asociación Nacional de Transcomunicadores y en 1997 fundó, junto con investigadores mundialmente reconocidos, el GAIT-Global Association of Instrumental Transcommunication, con sede en los Estados Unidos. Segun Sonia, solamente mediante el endoso de la Ciencia es que el Espíritu podrá dejar los dominios de la Religión y entrar en lo que es de la Naturaleza, sin misticismo o fantasía. En el libro Contactos Interdimensionales (Ed. Pensamiento, año 2.000) Sonia relata gran número de ocurrencias de TCI obtenidos en el Brasil, todos documentados con fotos, entrevistas, etc., y todas las posibles hipótesis debatidas hasta lo exhausto. También acompaña el libro un CD con voces paranormales de casos relatados. ********* En cuanto al padre François Brune, terminando su libro Línea Directa del Más Allá, afirma: “Estoy verdaderamente convencido de que, con la transcomunicación instrumental, disponemos de nuevos medios, fantásticos, que nos garantizan nuestra sobre vivencia después de la muerte.” En el libro “Los muertos nos hablan”, lamenta: «Lo más escandaloso es el silencio, el desdén, hasta así mismo la censura ejercida por la Ciencia y por la Iglesia, al respeto del descubrimiento incontestable más extraordinario de nuestro tiempo: el después de la vida existe y nosotros podemos comunicarnos con aquellos que llamamos muertos.
La fraternidad y el contentamiento reflejan el esplendor de las leyes de Dios.
Imprimir continuamente esos valores en nuestro ser es caminar en esa luz.
Encuentra que este site le acrecentó algo de bueno? Entonces recomiéndelo...
|